La Trampa de la Superioridad Institucional

El gran engaño de nuestra era es que el éxito es meritocrático. La verdad es que usted nació en una “Carrera Desigual” donde el punto de partida lo define la billetera de su abuelo, no su talento. La riqueza heredada compra una ventaja insuperable: la mejor educación, la mejor salud, el mejor networking.

El Estado está obligado a invertir masivamente en Educación Holística de élite, Salud Holística de élite, hasta que las alternativas públicas sean, por diseño, superiores a cualquier opción privada que el dinero pueda comprar. Piénselo así: si el instituto público es el mejor del mundo, ¿por qué un multimillonario gastaría millones en una escuela privada inferior?

El Dato que Cambia el Juego: Un estudio reciente del Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó que la correlación entre la riqueza de los padres y el nivel de ingresos de los hijos se mantiene obstinadamente alta en el 80% de los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). Nuestra respuesta es diseñar un sistema donde esa correlación sea forzosamente neutralizada. Una vez que la salud mental, la educación y la nutrición son de calidad excepcional para todos, el capital se mueve de ser una herramienta para comprar la ventaja existencial a ser solo un capital de inversión. Y el talento de la nación, que hoy se ahoga por la ansiedad de la supervivencia, es liberado para crear.